Mi ex, y novio de mi madre

A veces la cotidianidad nos coloca en encrucijadas inverosímiles donde el dolor se enreda con lo insólito. A través de este relato y sus protagonistas, seguimos explorando las fases del duelo, aprendiendo a poner en palabras lo que parecía imposible de digerir.

ESTAS DOS PERSONAS SOY YO.

LA PRIMERA DESPUÉS DE LLORAR Y EXPLOTAR DE RABIA E IMPOTENCIA EN LA CONSULTA DEL TERAPEUTA 

HASTA ME HAGO RESPONSABLE DE LOS MATRIMONIOS DE MIS ABUELOS CON TRAUMAS DE LA GUERRA CIVIL AFECTANDO SUS RELACIONES :EN LA PAREJA DE MIS ABUELOS MATERNOS SUFRIO EL HOMBRE Y EN LA DE MIS ABUELOS MATERNOS ,SUFRIO LA MUJER .

COMO OS DECIA AL PRINCIPIO LA SEGUNDA SOY YO Y DEBERIA HABER ESTADO VESTIDA ASI ,PARA LA CENA DEL CAPITAN DEL CRUCERO CON MI PROMETIDO ...

PERO NO ....

LA DE LA FOTO EN EL CRUCERO,ES MI MADRE .

NO PUEDO MAS :ME ENVIAN LA FOTO COMO SI SE ME HUBIERA PASADO EL RESENTIMIENTO.SIN SABER QUE MI NUEVA PAREJA TAMBIEN ESTA SEPARADO DE MI Y QUE GESTIONO SOLO LO QUE PUEDO QUE ES UNA NIMIEDAD .

Y ,A VER !!!!QUE MI MADRE ES 20 AÑOS MAYOR , QUE MI EX PROMETIDO Y,  QUE ,SU ARTROSIS NO LA DEJARA NI ABRAZARLO NI PARA BAILAR EN LA CENA DEL CAPITAN DEL CRUCERO:AGRRRRR!!!

LOS ODIO .

OJALA LES PASE UN TITANAZO !!!! 

 

 

El choque de una realidad imprevista

Ciertas rupturas no solo terminan con una relación, sino que descolocan todo el mapa familiar y personal. En este relato escrito exploramos ese primer instante de desconcierto, donde las preguntas superan con creces a las respuestas y la mente intenta ordenar lo incomprensible desde la más cruda cotidianidad.

Vaciar las emociones para sanar

Guardar el resentimiento o callar la perplejidad solo prolonga la herida. Evacuar lo que quema por dentro es un paso tan duro como imprescindible: solo cuando nos permitimos sentir el despecho y la vulnerabilidad podemos empezar a transitar el duelo hacia un lugar más ligero y comprensivo.

Comprender el dolor con el apoyo adecuado

Aprender de las historias ajenas nos ayuda a mirarnos de frente, pero atravesar laberintos emocionales tan complejos siempre es más seguro en compañía. Pasar el duelo con acompañamiento profesional permite desarmar el nudo con mayor claridad, entendiendo a fondo el proceso para reconstruirse a tiempo.